Noviembre 8 de 2017
Por Carlos Sánchez Lozano
En su primera novela, Como perro sin dueño (2017), Rebeca Marsa logra un sólido equilibrio entre la historia de un artista fallido y el trasfondo histórico de un país invivible que pasa del detritus del Frente Nacional al narcotráfico y termina en los «falsos positivos». Las primeras novelas no suelen ser buenas, pero esta sí lo es: cuidada en su concepción, escrita con dominio del tema, es la continuación de una tradición de novelas realistas sobre Bogotá, que han enriquecido, entre otros, Soledad Acosta de Samper, José A. Osorio Lizarazo, Antonio Caballero, Luis Fayad, Carlos Perozzo, Rafael Humberto Moreno-Durán y Julio Paredes. Sigue leyendo
